viernes, 23 de septiembre de 2011

NARRACIÓN, DESCRIPCIÓN Y DIÁLOGO. LA ORACIÓN, PÁGS. 21-34

1ª Lectura de pág. 34.
            Observa que la península de Kamchatka existe en el extremo oriental de Rusia

Mapa de localización


Ejercicio 1 de pág. 34
            Se trata de un territorio de Rusia, patrimonio de la Humanidad por sus volcanes, aunque en realidad es un país de un juego de mesa “TEG” con el que se divertía el narrador cuando era pequeño.
            De pequeño le gustaba este país, su nombre retumbaba como “los tambores de un reino escondido y bárbaro, que me llamaba para hacerme su rey”.
Ejercicio 2 de pág. 34
            El texto es del género narrativo. Hay un narrador interno en primera persona. El protagonista es el niño, que narra los hechos, otros protagonistas podrían ser el resto de jugadores.
            La descripción del país que se da en el texto es subjetiva ya que el narrador transmite sus sensaciones personales y emplea un lenguaje literario, con adjetivos calificativos, símiles y metáforas.

En “La palabra Kamchatka suena rara”, “la palabra Kamchatka” es el sujeto y “suena rara” el predicado.
En  “Mis amigos españoles la encuentran impronunciable”, “mis amigos españoles” es el sujeto y “la encuentran impronunciable” el predicado.
En “La distancia representa la dimensión de la aventura”, “la distancia” es el sujeto y “la dimensión de la aventura” el predicado.

 Ejercicio 4 de pág. 34.
Hay que distinguir la morfología de la sintaxis, con la morfología estudiamos la clase de palabras (sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, pronombre, conjunción, preposición, artículo…) y con la sintaxis la forma de relacionar una palabra en un grupo de palabras. Si preguntamos por morfología, queremos “clases de palabras”, pero si preguntamos por sintaxis “función” (sujeto, complemento directo, núcleo del sujeto, etc)
Quedaba: Verbo quedar, 3ª persona, singular, pretérito imperfecto de indicativo.
: Pronombre personal, 1ª personal
Los: Determinante-Artículo determinado
De: Preposición.
Y: Conjunción.
Bárbaro: Adjetivo calificativo.
Rey: Sustantivo común

Ejercicio 5 de pág. 34.
SONIDO G: alguno, juego, TEG, guerra, lugar, gloria
SONIDO J: juego, estrategias, juraban

 Lectura de pág. 22. “Historia de dos que soñaron”
Ejercicio 1 de pág. 22
Un hombre le reveló en un sueño que encontraría su fortuna en Isfaján. Mohamed pernoctará en una mezquita, donde tras confundirlo con un ladrón, lo azotan y encarcelan.
El jardín del sueño que le cuenta el capitán “tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo en cuyo fondo hay un jardín…” es su propio jardín.

Ejercicio 2 de pág. 22
Dios recompensa a los hombres bondadosos y perseverantes.

Ejercicio 3 de pág. 23

Omnisciente
omnisciente. (Del lat. omnis, todo, y sciens, -entis, que sabe).
1. adj. que lo sabe todo.
Magnánimo
magnanimidad.(Del lat. magnanimĭtas, -ātis).
1. f. Grandeza y elevación de ánimo.

Liberal
liberal. (Del lat. liberālis).
1. adj. Generoso, que obra con liberalidad
liberalidad. (Del lat. liberalĭtas, -ātis).
1. f. Virtud moral que consiste en distribuir alguien generosamente sus bienes sin esperar recompensa. 2. f. Generosidad, desprendimiento.
Idólatra
idólatra. (Del b. lat. idolătra, y este del gr. εἰδωλολάτρης).
1. adj. Que adora ídolos. U. t. c. s.2. adj. Que ama excesivamente a alguien o algo.
Desatinado.
desatinado, da. (Del part. de desatinar).
1. adj. Desarreglado, sin tino. 2. adj. Que habla o procede sin juicio ni razón. U. t. c. s.
Crédulo.
crédulo, la.(Del lat. credŭlus).
1. adj. Que cree ligera o fácilmente.

Ejercicio 4 de pág. 22
Mohamed, un hombre generoso y magnánimo pierde todas sus riquezas.
Mohamed sueña que su fortuna está en Persia.
Mohamed viaja desde El Cairo hasta Isfaján.
Mohamed es tomado por un ladrón y recibe numerosos azotes.
Mohamed revela el motivo de su viaje y el capitán le cuenta su propio sueño.
Mohamed regresa a su casa y desentierra el tesoro.


(27/09/2011)

Ejercicio 5 de pág. 22
El autor emplea fórmulas propias de la literatura tradicional musulmana, como lo habría hecho su autor ficticio, El Ixaqui “Solo Alá es omnisciente y poderoso y misericordioso y no duerme; … por el decreto de Dios todopoderoso…; Dios le dio bendición y lo recompensó y exaltó; Dios es el Generoso, el Oculto”.


Ejercicio 6 de pág. 23
No porque al final su sueño se cumple, ni se ha movido sin tino (“desatinado”) ni ha creído ligeramente (“crédulo”) en su sueño.
El enunciado “engendro de una mula con un demonio” alude que es cabezota como una “mula”, pero “malo” como un demonio.

Ejercicio 7 de pág. 23
En el texto hay dos narradores, el autor que transcribe un relato que en otro tiempo refirió el historiador arábigo El Ixaqui. Por supuesto es un juego narrativo, nada de este juego es cierto. Idéntico juego está copiado del Quijote. Cervantes se supone que transcribe historias que dejó escritas un historiador arábigo Cide Hamete Benengeli sobre las aventuras de un tal Alonso Quijano.
El protagonista es Mohamed. Otros personajes “el hombre del sueño”, “el capitán y sus hombres”, “los vecinos”, “los ladrones”.
Predomina el pretérito perfecto simple en 3ª persona, propio de las narraciones “hubo”, “trabajó”, “se vio”, “dijo”, “despertó”.

Ejercicio 8 de pág. 22 
“En la ciudad”, “en cuyo fondo”, “en el jardín”, “después del reloj”, “luego de la higuera”, “bajo la fuente”.

Ejercicio 10 de pág. 23

             Decía Goethe que laLa bondad es la cadena de oro que enlaza a la sociedad." Son muchos los aforismos basados en la bondad y en la perseverancia como virtudes sociales, es lógico que una sociedad que necesita dichas virtudes invente que Dios premiará a quien las demuestre, pero no siempre es así y con frecuencia personas buenas y perseverantes no tienen éxito. En cualquier caso como son virtudes imprescindibles deberemos confiar siempre en ellas como pilares de la educación: “Debemos ser buenos y perseverantes en nuestros propósitos”.


Ejercicio 11 de pág. 23
                  No creemos que los sueños sean realidad, tenemos desprecio hacia el sueño quizá porque en muchos de ellos no hay lógica y parecen absurdos. El sueño es la caricatura del pensamiento y aunque puedan tener origen en nuestros problemas, las realidades que los forman no pueden trasladarse sin más a la realidad, soñar en un número de lotería y buscarlo desesperadamente parece ridículo. Por este motivo nuestra actitud ante el sueño es más parecida a la del capitán de Isfaján que a la del soñador de El Cairo.

PARA EL DÍA 28 PREGUNTARÉ SOBRE "EL RUISEÑOR Y LA ROSA"
PARA DESPUÉS DEL PILAR: RELATO SOBRE UN VIAJE.


Estudio de narración, descripción y diálogo (págs. 24-25)
        Recomiendo lectura de las páginas y esquemas

Ejercicio 1 y 2 de pág. 25
Con estos ejercicios aprendo a distinguir secuencias

El orden correcto de los párrafos es A-C-B-E-D.
La narración domina en B, C, E; La descripción en A y el diálogo en D.

EJERCICIOS DE VOCABULARIO DE PÁG 31.

1. Gentilicios acabados en “i”
gentilicio, cia.(Del lat. gentilitĭus).
1. adj. Perteneciente o relativo a las gentes o naciones.2. adj. Perteneciente o relativo al linaje o familia. 3. m. Gram. adjetivo gentilicio.

Ceutí, marbellí, kuwaití, iraquí, israelí, bengalí, bagdadí, marroquí, saudí, tetuaní
Bagdad (capital de Irak)
Bengala: región de India y de Bangladesh

-ano: (Napolitano)
-es: (Neer landés, berlinés)
-eño: brasileño, congoleño, marfileño
-ense: gerundense.
-ino: bilbaino

2. Núcleos de población.

Metrópoli, señorío, extrarradio, cercanías, alrededores, inmediaciones, periferia, urbanización, urbe, ciudad, poblado, cinturón industrial.
Poblar: Ocupar un lugar con habitantes.
Poblado: Conjunto de casas modestas  o viviendas parecidas a chabolas a las afueras de las ciudades.
Metrópoli: capital de un estado con colonias (por ejemplo, Londres)
Poli-: ciudad en griego (metrópoli, acrópolis- lugar fortificado en la parte más alta de las ciudades-, política)

3
                Ha sido una decisión popular, aclamada por todos.
                Los votos que consiguió se deben a su popularidad
                Mi localidad es un municipio muy populoso.
                No le gusta mezclarse con el populacho.
                La popularización de sus ideas se debe a la televisión.

Importa que intuyas la importancia que en castellano tiene el sufijo –idad  y –ción
Mediación, aparición, reparación, fundición, inspección, representación, deformación.
Maldad, habilidad, fealdad, amabilidad, debilidad

Populoso: que está muy poblado.
Sufijo “-oso”:  voluntarioso, voluptuoso (-sensación que produce un placer intenso en los sentidos-), voluminoso, correoso (-blando y flexible pero difícil de partir).
Populacho es despectivo, equivaldría a “chusma, gentuza"

4.
                Visitamos el pueblo medieval de Santillana.
                Es un pueblo pacífico, lleno de tranquilidad.
                Es un pueblo pintoresco, con hermosos jardines
                               (“-esco”: caballeresco, bufonesco, principesco, oficinesco)
                Albarracín es un pueblo serrano de Teruel. 

                En estos años se ha convertido en una ciudad inhóspita
           (Recuerda: hospitalario, hospitalidad). 
       
                hospitalidad.

(Del lat. hospitalĭtas, -ātis).

1. f. Virtud que se ejercita con peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades.

2. f. Buena acogida y recibimiento que se hace a los extranjeros o visitantes.

3. f. Estancia de los enfermos en el hospital.



  
                Me pareció una ciudad provinciana, tranquila.
                Málaga es una ciudad bulliciosa, alegre.
                En las ciudades portuarias se combinan las actividades del mar con las urbanas.
      
5. Relaciona y escribe una oración con cada uno de los verbos anteriores.

  Afincar (establecer), residir (habitar), conquistar (invadir), arrasar (asolar), asediar (sitiar)
1.  Por razones históricas, muchos húngaros se afincaron en  Rumania y viven en la actual Transilvania, donde forman el 20% de la población.

2. Las huestes de Alejandro Magno se establecieron por la Hélade, Egipto, Anatolia, Oriente Próximo, Asia Central, hasta los ríos Indo y Oxus.
 hueste1. (Del lat. hostis, enemigo, adversario).1. f. Ejército en campaña. U. m. en pl. 2. f. Conjunto de los seguidores o partidarios de una persona o de una causa.
Constantino de Gregia reside tras su exilio en Londres .
exilio. (Del lat. exilĭum).1. m. Separación de una persona de la tierra en que vive.2. m. Expatriación, generalmente por motivos políticos.

3. El cónsul español Ángel Sanz Briz, salvó del Holocausto a miles de judíos que habitaban en Hungría diciendo que los judíos sefardíes eran ciudadanos españoles y por tanto tenían apoyo total de su gobierno.
holocausto. (Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος).1. m. Gran matanza de seres humanos.2. m. Acto de abnegación total que se lleva a cabo por amor.3. m. Entre los israelitas especialmente, sacrificio en que se quemaba toda la víctima.
sefardí.(Der. del hebr. ṣĕfārad, topónimo que la tradición identificó con la Península Ibérica).1. adj. Se dice de los judíos oriundos de España, o de los que, sin proceder de España, aceptan las prácticas especiales religiosas que en el rezo mantienen los judíos españoles. U. t. c. s. 3. m. Dialecto judeoespañol.

4. En 101, Trajano empezó la conquista de Dacia, territorio de la actual Rumania, cuyo líder era Decébalo, por eso hablan una lengua de origen latino.

5. París fue invadida por los tanques nazis en 1940 y el armisticio posterior imponía condiciones muy duras a los franceses.
armisticio.(Del lat. mod. armistitium).1. m. Suspensión de hostilidades pactada entre pueblos o ejércitos beligerantes.

6. Los ataques de la Lengión Cóndor de la aviación nazi arrasaron la ciudad de Guernica, y como homenaje Picasso pintó un famoso cuadro.


7. Los disturbios de este verano en Londres asolaron ciertas calles del barrio de Tottenham,


6. Adjetivos procedentes de urbs y de rus.
    
             Urbano, urbanizable; rural, rústico.    


ORTOGRAFÍA 

1.
Ajedrez, ejercicio, agencia, ejemplo, ejecutivo, ajetreo

2.
Alucinaje, amerizaje, anclaje, arbitraje, blindaje, aterrizaje.
-aje: sufijo para formar sustantivos derivados de verbos. (aprendizaje), y que forma parte de palabras de lugar "paraje, paisaje, pasaje, hospedaje"

pasaje.

1. m. Acción de pasar de una parte a otra.

2. m. Derecho que se paga por pasar por un lugar.

3. m. Sitio o lugar por donde se pasa.

4. m. Precio que se paga en los viajes marítimos y aéreos por el transporte de una o más personas.

5. m. Boleto o billete para un viaje.

6. m. Totalidad de los viajeros.

7. m. Estrecho que está entre dos islas o entre una isla y la tierra firme.

8. m. Trozo o lugar de un libro o escrito, oración o discurso.

9. m. Texto de un autor.

10. m. Acogida que se hace a alguien o trato que se le da.

11. m. Paso público entre dos calles, algunas veces cubierto.

amerizar.(De amerizaje).

1. intr. Dicho de un hidroavión o de un aparato astronáutico: Posarse en el mar.


arbitrar. (Del lat. arbitrāre).

3. intr. Dicho de un tercero: Resolver, de manera pacífica, un conflicto entre partes.
 
blindar. (Del fr. blinder, y este del al. blenden).

1. tr. Proteger exteriormente con diversos materiales, especialmente con planchas metálicas, las cosas o los lugares contra los efectos de las balas, el fuego, etc.

2. tr. Poner en un contrato laboral alguna cláusula que garantice una indemnización muy superior a la normal en caso de rescisión anticipada de aquel.

3. Brujería, hereje, esqueje, extranjería.

esqueje.(Del lat. schidĭae, y este del gr. σχίδια, n. pl. de σχίδιον, astilla).

1. m. Tallo o cogollo que se introduce en tierra para reproducir la planta.


4
    Rodaje. Hospedaje. Fichaje

5. Observa cómo se forman verbos

    Aconsejar, acomplejar, acongojar, forcejear, homenajear, cotejar, aventajar, bosquejar, chantajear.
bosquejar.(De bosquejo).
1. tr. Pintar o modelar, sin definir los contornos ni dar la última mano a la obra.

2. tr. Disponer o trabajar cualquier obra, pero sin concluirla.

3. tr. Indicar con alguna vaguedad un concepto o plan.





Mira en esta página estudios y bosquejos del cuadro de Picasso, GuerniKa





forcejear.(De forcejo).
1. intr. Hacer fuerza para vencer una resistencia.

2. intr. Oponerse con fuerza, contradecir tenazmente.




Francisco de Goya, óleo sobre revoco, trasladado a lienzo, 123 x 266 cm, Museo del Prado.


Acongojar: entristecer o afligir

¿Dónde se el afligimiento en el cuadro de Jacques-Louis David "El juramento de los Horacios"? ¿Por qué ese afligimiento?

¿Por qué se acongoja Baltasar, rey de Babilonia, en el cuadro "El festín de Baltasar"?

¿Por qué se acongojan los niños en la pintura de Joseph Wright  "Experimento con una máquina neumática"? 

Aconsejar: dar consejo

¿Qué le puede aconsejar la institutriz al muchacho en el cuadro de Chardin "La institutriz". 
5.
     Laura y Javier nos trajeron un regalo muy singular e su viaje a Austria.
     El pastor los condujo hasta lo más espeso del bosque.
     Todos los invitados adujeron una excusa para no ir
      aducir.(Del lat. adducĕre).
1. tr. Presentar o alegar pruebas, razones, etc.

2. tr. ant. Traer, llevar, enviar.
MORF. conjug. actual c. conducir. (¡Aprende la conjugación de "conducir")

       excusa1.

1. f. Acción de excusar.

2. f. Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión.

3. f. Der. excepción (motivo jurídico que hace ineficaz la acción del demandante).


    Los científicos dedujeron que había un error en la fórmula

    ¿Qué se podrá deducir en el cuadro de Joseph Wright  "Experimento con una máquina neumática"?
   Tu tradujiste el texto del examen de inglés.

7. Forma verbos según el modelo
      emparejar, enjuiciar, encajar, enrejar, enjaular, enjabonar.
      Observa cómo gracias al prefijo "en-" se forman verbos "encajonar, encarnar, encabezar, encarecer, enarenar, entorpecer, enloquecer, endulzar, enharinar, encañonar, encauzar, encuadernar, endeudar, encandilar, embobado".
      De todos estos verbos anteriores hay alguno que encajaría bien a la pintura de Pedro Pablo Rubens "Sansón y Dalila", ¿Qué verbos servirían para definir la actitud de Sansón?
      Hay en español una expresión "caer en el anzuelo" o "tragar el anzuelo" que encajaría bien para la escena que pinta Pedro Pablo Rubens en "Sansón y Dalila" ¿Sabrías por qué?  

GRAMÁTICA (-DISCULPAD PERO NO HE PODIDO ANTES-)


Análisis morfológico de las siguientes oraciones
"Yo lo vi"
Yo: pronombre personal; lo: pronombre personal; vi: 3ª p. sing. Pret. Perf. de Ind.
¿Cuáles son los pronombres personales?


Lo mejor no es lo más caro
Lo: art. neutro; mejor: adj.calificativo en grado superlativo, sustantivado por el artículo “lo”; no: adverbio de negación; es: 3ª p. sing. presente de indicativo; lo: art. neutro; más: adverbio; caro:adj. calificativo.
¿Cuáles son los grados del adjetivo?


¿Cómo diferenciar “lo” artículo y “lo” pronombre personal?


Para mí no había nadie en aquel lugar
Para: Preposición; mí: pronombre personal; no: adv. de negación; había: 3ª persona de singular, pretérito imperfecto de indicativo; nadie: pronombre indefinido; en: preposición; aquel: adjetivo demostrativo; lugar: sustantivo.

¿Por qué lleva acento “mí”? ¿Con qué otra forma morfológica se puede confundir?



¿Qué adjetivos demostrativos conoces?


¿Qué otros pronombres indefinidos conoces?


Mis alumnos vivían en esas casas del barrio
Mis: adjetivo posesivo; alumnos: sustantivo común; vivían: 3ªp. plural del pretérito imperfecto de indicativo; en: preposición; esas: adjetivo demostrativo; casas: sustantivo común; del: artículo contracto; barrio: sustantivo común.
¿Qué otros adjetivos posesivos conoces?



 ¿Qué diferencia hay entre un adjetivo y un pronombre posesivo?
 

Han corrido bastante y llegaron cansados a su destino
Han corrido: 3ª per. plural pret. perfecto compuesto de ind.; bastante: adverbio; y: conjunción; llegaron: 3ª persona plural pretérito perfecto simple; cansados: adjetivo calificativo; a: preposición; su: adjetivo posesivo; destino: sustantivo común.  
¿Cuándo “bastante” es adverbio? ¿En qué ejemplos “bastante” es pronombre o adjetivo indefinido?




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OTROS ASPECTOS DADOS EN EL TEMA



Cuenta la historia de un joven estudiante, que estaba enamorado de la hija del profesor. Ella le puso como condición, que le trajera una rosa roja y bailarían juntos al día siguiente, en el baile que daria el príncipe. El joven entristecido por no encontrar la rosa, sin querer conmovió a un ruiseñor que vivía en su jardín. El cual fue en busca de la rosa, por todo el bosque y no halló rosal rojo; volvió a su jardín y vio que bajo la ventana del joven había un rosal de rosas rojas, pero éste le dijo que el invierno había helado sus venas, por lo tanto, para tener una rosa debía dar su vida, teñir la rosa más roja del mundo.
El ruiseñor aceptó y cantó toda la noche a la luz de la luna, con el pecho apoyado en una espina, para que su sangre corriera por las venas del rosal y así teñir la rosa.Al día siguiente, el joven abrió su ventana y miró la rosa que había nacido; corrió a llevársela a la joven, pero ella lo rechazó, pues el sobrino del chambelán le había enviado joyas; el joven se decepcionó del amor y volvió a sus libros.


Lectura del cuento de Oscar Wilde "El ruiseñor y la rosa"


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—Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja —se lamentaba el joven estudiante—, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín.

Desde su nido de la encina, le oyó el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado.

—¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! —gritaba el estudiante.

Y sus bellos ojos se llenaron de llanto.

—¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja.

—He aquí, por fin, el verdadero enamorado —dijo el ruiseñor—. Le he cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente.

—El príncipe da un baile mañana por la noche —murmuraba el joven estudiante—, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón.

—He aquí el verdadero enamorado —dijo el ruiseñor—. Sufre todo lo que yo canto: todo lo que es alegría para mí es pena para él. Realmente el amor es algo maravilloso: es más bello que las esmeraldas y más raro que los finos ópalos. Perlas y rubíes no pueden pagarlo porque no se halla expuesto en el mercado. No puede uno comprarlo al vendedor ni ponerlo en una balanza para adquirirlo a peso de oro.

—Los músicos estarán en su estrado —decía el joven estudiante—. Tocarán sus instrumentos de cuerda y mi adorada bailará a los sones del arpa y del violín. Bailará tan vaporosamente que su pie no tocará el suelo, y los cortesanos con sus alegres atavíos la rodearán solícitos; pero conmigo no bailará, porque no tengo rosas rojas que darle.

Y dejándose caer en el césped, se cubría la cara con las manos y lloraba.

—¿Por qué llora? —preguntó la lagartija verde, correteando cerca de él, con la cola levantada.

—Sí, ¿por qué? —decía una mariposa que revoloteaba persiguiendo un rayo de sol.

—Eso digo yo, ¿por qué? —murmuró una margarita a su vecina, con una vocecilla tenue.

—Llora por una rosa roja.

—¿Por una rosa roja? ¡Qué tontería!

Y la lagartija, que era algo cínica, se echo a reír con todas sus ganas.

Pero el ruiseñor, que comprendía el secreto de la pena del estudiante, permaneció silencioso en la encina, reflexionando sobre el misterio del amor.

De pronto desplegó sus alas oscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el bosque como una sombra, y como una sombra atravesó el jardín. En el centro del prado se levantaba un hermoso rosal y, al verlo, voló hacia él y se posó sobre una ramita.

—Dame una rosa roja —le gritó —, y te cantaré mis canciones más dulces.

Pero el rosal meneó la cabeza.

—Mis rosas son blancas —contestó—, blancas como la espuma del mar, más blancas que la nieve de la montaña. Ve en busca del hermano mío que crece alrededor del viejo reloj de sol y quizá el te dé lo que quieres.

Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía entorno del viejo reloj de sol.

—Dame una rosa roja —le gritó —, y te cantaré mis canciones más dulces.

Pero el rosal meneó la cabeza.

—Mis rosas son amarillas —respondió—, tan amarillas como los cabellos de las sirenas que se sientan sobre un tronco de árbol, más amarillas que el narciso que florece en los prados antes de que llegue el segador con la hoz. Ve en busca de mi hermano, el que crece debajo de la ventana del estudiante, y quizá él te dé lo que quieres.

Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía debajo de la ventana del estudiante.

—Dame una rosa roja —le gritó—, y te cantaré mis canciones más dulces.

Pero el arbusto meneó la cabeza.

—Mis rosas son rojas —respondió—, tan rojas como las patas de las palomas, más rojas que los grandes abanicos de coral que el océano mece en sus abismos; pero el invierno ha helado mis venas, la escarcha ha marchitado mis botones, el huracán ha partido mis ramas, y no tendré más rosas este año.

—No necesito más que una rosa roja —gritó el ruiseñor—, una sola rosa roja. ¿No hay ningún medio para que yo la consiga?

—Hay un medio —respondió el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo.

—Dímelo —contestó el ruiseñor—. No soy miedoso.

—Si necesitas una rosa roja —dijo el rosal —, tienes que hacerla con notas de música al claro de luna y teñirla con sangre de tu propio corazón. Cantarás para mí con el pecho apoyado en mis espinas. Cantarás para mí durante toda la noche y las espinas te atravesarán el corazón: la sangre de tu vida correrá por mis venas y se convertirá en sangre mía.

—La muerte es un alto precio para pagar por una rosa roja —exclamó el ruiseñor—, y todo el mundo ama la vida. Es grato posarse en el bosque verdeante y mirar al sol en su carro de oro y a la luna en su carro de perlas. Suave es el aroma de los nobles espinos. Dulces son las campanillas que se esconden en el valle y los brezos que cubren la colina. Sin embargo, el amor es mejor que la vida. ¿Y qué es el corazón de un pájaro comparado con el de un hombre?

Entonces desplegó sus alas oscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el jardín como una sombra y como una sombra cruzó el bosque.

El joven estudiante permanecía tendido sobre el césped allí donde el ruiseñor lo dejó y las lágrimas no se habían secado aún en sus bellos ojos.

—Sé feliz —le gritó el ruiseñor—, sé feliz; tendrás tu rosa roja. La crearé con notas de música al claro de luna y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Lo único que te pido a cambio es que seas un verdadero enamorado, porque el amor es más sabio que la filosofía, aunque ésta sea sabia; más fuerte que el poder, por fuerte que éste lo sea. Sus alas son color de fuego y su cuerpo color de llama; sus labios son dulces como la miel y su hálito es como el incienso.

El estudiante levantó los ojos del césped y prestó atención; pero no pudo comprender lo que le decía el ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros.

Pero la encina lo comprendió y se puso triste, porque amaba mucho al ruiseñor que había construido su nido en sus ramas.

—Cántame la última canción —murmuró—. ¡Me quedaré tan triste cuando te vayas!

Entonces el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que ríe en una fuente argentina.

Al terminar la canción, el estudiante se levantó, sacando al mismo tiempo su cuaderno de notas y su lápiz.

«El ruiseñor —se decía paseándose por la alameda—, el ruiseñor posee una belleza innegable, ¿pero siente? Me temo que no. Después de todo, es como muchos artistas: puro estilo, exento de sinceridad. No se sacrifica por los demás. No piensa más que en la música y en el arte; como todo el mundo sabe, es egoísta. Ciertamente, no puede negarse que su garganta tiene notas bellísimas. ¡Qué lástima que todo eso no tenga sentido alguno, que no persiga ningún fin práctico!»

Y volviendo a su habitación, se acostó sobre su jergoncillo y se puso a pensar en su adorada. Al poco rato se quedo dormido. Y cuando la luna brillaba en los cielos, el ruiseñor voló al rosal y colocó su pecho contra las espinas. Toda la noche cantó con el pecho apoyado sobre las espinas, y la fría luna de cristal se detuvo y estuvo escuchando toda la noche.

Cantó durante toda la noche, y las espinas penetraron cada vez más en su pecho, y la sangre de su vida fluía de su pecho. Al principio cantó el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una muchacha, y sobre la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo, canción tras canción. Primero era pálida como la bruma que flota sobre el río, pálida como los pies de la mañana y argentada como las alas de la aurora.

La rosa que florecía sobre la rama más alta del rosal parecía la sombra de una rosa en un espejo de plata, la sombra de la rosa en un lago. Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.

—Apriétate más, ruiseñorcito —le decía—, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.

Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y su canto fluyó más sonoro, porque cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y de una virgen. Y un delicado rubor apareció sobre los pétalos de la rosa, lo mismo que enrojece la cara de un enamorado que besa los labios de su prometida.

Pero las espinas no habían llegado aún al corazón del ruiseñor; por eso el corazón de la rosa seguía blanco: porque sólo la sangre de un ruiseñor puede colorear el corazón de una rosa. Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.

—Apriétate más, ruiseñorcito —le decía—, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.

Entonces el ruiseñor se apretó aún más contra las espinas, y las espinas tocaron su corazón y él sintió en su interior un cruel tormento de dolor. Cuanto más acerbo era su dolor, más impetuoso salía su canto, porque cantaba el amor sublimado por la muerte, el amor que no termina en la tumba.

Y la rosa maravillosa enrojeció como las rosas de Bengala. Purpúreo era el color de los pétalos y purpúreo como un rubí era su corazón. Pero la voz del ruiseñor desfalleció. Sus breves alas empezaron a batir y una nube se extendió sobre sus ojos. Su canto se fue debilitando cada vez más. Sintió que algo se le ahogaba en la garganta. Entonces su canto tuvo un último destello. La blanca luna le oyó y, olvidándose de la aurora, se detuvo en el cielo.

La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba. El eco le condujo hacia su caverna purpúrea de las colinas, despertando de sus sueños a los rebaños dormidos. El canto flotó entre los cañaverales del río, que llevaron su mensaje al mar.

—Mira, mira —gritó el rosal—, ya está terminada la rosa.

Pero el ruiseñor no respondió; yacía muerto sobre las altas hierbas, con el corazón traspasado de espinas.

A medio día el estudiante abrió su ventana y miró hacia afuera.

—¡Qué extraña buena suerte! —exclamó—. ¡He aquí una rosa roja! No he visto rosa semejante en toda vida. Es tan bella que estoy seguro de que debe tener en latín un nombre muy enrevesado. E inclinándose, la cogió.

Inmediatamente se puso el sombrero y corrió a casa del profesor, llevando en su mano la rosa. La hija del profesor estaba sentada a la puerta. Devanaba seda azul sobre un carrete, con un perrito echado a sus pies.

—Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —le dijo el estudiante—. He aquí la rosa más roja del mundo. Esta noche la prenderás cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos, ella te dirá cuánto te quiero.

Pero la joven frunció las cejas.

—Temo que esta rosa no armonice bien con mi vestido —respondió—. Además, el sobrino del chambelán me ha enviado varias joyas de verdad, y ya se sabe que las joyas cuestan más que las flores.

—¡Oh, qué ingrata eres! —dijo el estudiante lleno de cólera.

Y tiró la rosa al arroyo. Un pesado carro la aplastó.

—¡Ingrato! —dijo la joven—. Te diré que te portas como un grosero; y después de todo, ¿qué eres? Un simple estudiante. ¡Bah! No creo que puedas tener nunca hebillas de plata en los zapatos como las del sobrino del chambelán.

Y levantándose de su silla, se metió en su casa.

«¡Qué tontería es el amor! —se decía el estudiante a su regreso—. No es ni la mitad de útil que la lógica, porque no puede probar nada; habla siempre de cosas que no sucederán y hace creer a la gente cosas que no son ciertas. Realmente, no es nada práctico, y como en nuestra época todo estriba en ser práctico, voy a volver a la filosofía y al estudio de la metafísica.»

Y dicho esto, el estudiante, una vez en su habitación, abrió un gran libro polvoriento y se puso a leer.


Relato de un viaje.
            Pinceladas azules de mar y blancas arenas de playa entre edificios costeros se deslizaban por la ventanilla del tren que la conducía a Zaragoza. La nostalgia de la vuelta de las vacaciones invadía su rostro que parecía apresar en su retina las últimas imágenes marinas que podría ver este año. Sin embargo tanta avidez de su mirada por aquellas imágenes, la sumergía en un sopor de rabia y le anticipaba el nuevo curso en el que debería recuperar la química de 3º, hacer ecuaciones, aprender temas de historia y convivir además con una salud que frecuentemente la sumía en depresiones.

            Había comprado el País para superar las horas de viaje que separaban Comarruga de Zaragoza. Imposible detenerse en una noticia: la prima de riesgo que alcanza los 400; el escondite de Gadafi en Libia; el carnicero noruego de la isla de Utoya; la monitora que… no puede con ciertas noticias tan repetidas, el mundo y la lectura le asfixian. Deja el periódico y recuerda la tranquilidad de la galería del apartamento desde la que desayuna viendo el mar, la playa, una bandada de gaviotas, los barcos que salen y llegan al puerto, los futineros que disfrutan las primeras brisas de la mañana. Una vida tranquila, sin exigencias.
·        
        Otra vez el periódico, no sabe qué hacer, quizá la imitación de su padre que delante de ella lee el Semanario Dominical, ha motivado que vuelva a coger el País, pero no tiene ganas de leer.
      Una noticia le reanima, “Mohamed Mamadou, 27 años, procedente de  Senegal, lidera una revuelta de manteros en Comarruga”. Una fotografía desde la que adivina su apartamento y la pizzería en la que suele cenar algunas veces con su familia, le despierta la curiosidad. Mamadou es el negro que quizá le vendió a su hermana la camiseta de Ronaldo, o al que su madre compró el bolso imitación de Tous, o el de los relojes… Mamadou aparece en la fotografía rodeado de mossos que lo acobardan con sus porras levantadas.

            Recuerda todas las imágenes de manteros que ha vivido este verano: cómo intentaron regar aquella tarde el paseo para que no vendieran pese a la oposición de los turistas; cómo los policías rodearon a cien manteros en la playa y los llevaron como un rebaño para dirigirlos a la estación, entre intentos de peleas; mientras los bolsos, cedés y calzoncillos de Calvin Klein caían de sus hatos y se hundían en la arena. Recuerda aquella noche que los manteros dieron vueltas por el paseo con una cuerda al cuello a modo de collar de la que colgaba una barra de pan y a su espalda letreros como “queremos trabajo digno, no robar”.
            Cuántas horas ha pasado hablando de este tema. A su padre no le gustaba la venta de los manteros: era dinero “negro” –decía con cierto chiste de poca gracia-, sin IVA, de productos falsificados, que arruinaba empresas e impedía pasear por el paseo; a mí me parecía un acto de justicia, que aquellos manteros sacasen un dinero y pudieran comer, que más da el IVA; y siempre que los veía discutir desde la galería con los mossos les daba la razón: ¡Qué fácil dominar cuando se tiene la fuerza del uniforme!, me decía despreciando sus ademanes militares; mi padre me contradecía ¡Qué fácil protestar cuando se tiene la compasión!


      Al final no sé quién tiene razón, el Ebro aparece lleno de algas verdes entre las térmicas de Flix. A mi padre le gustan estos paisajes del Ebro que deambula entre estrechos desfiladeros y pega su vista a la ventanilla. El tren llega a la estación de Riba-roja d´Ebre, y mi padre disfruta con el sonido catalán que anuncia la “própera parada”.
      “Sólo queda la Pobla de Massaluca y ya Faió, el primer pueblo de Aragó”, todos los años repite las mismas frases, él no se da cuenta, y luego seguirá con lo del mausoleo de Fabara, donde enterraron a un joven del que nos dirá el nombre, y cuando lleguemos a Caspe, lo del Compromiso; ¡Y qué trincheras se hicieron por esta zona en la Batalla del Ebro!, y el Monasterio de Rueda, en Sástago… todos los veranos el mismo rollo de vuelta. ¡Qué bien hace mi hermana con sus cascos y su danza Kuduro!    
       “¡Qué bonito! –me digo a mis adentros -“¡Se acabaron las vacaciones, papa; “própera parada”: “Zaragoza-Delicias!”.  


Comentario de la siguiente pintura
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5 comentarios:

  1. Javier Fatás
    Sofía Pérez (+0,10) por sabe que la balanza es símbolo de la justicia.
    María Aguilar (+0,20) por explicar bien la pintura de Goya "Familia de Carlos IV".

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  2. Javier Fatás
    Mar Antoñanzas (+0,20) por saber las figuras que en la pintura de Carlos IV representan el carlismo.
    Alejandro Oliván (+0,10) por saber que "mí" es un pronombre personal.
    Alejandra Bergan (+0,10) por saber el ejercicio 4 de pág. 22

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  3. Javier Fatás.
    Durante los días anteriores se han dado los siguientes puntos extraordinarios.
    13 de septiembre
    Sergio García Garrido (-0,20) por no traer nada escrito en el cuaderno.
    14 de septiembre
    María Aguilar (+0,15) por traer bien el cuaderno.
    Laura Martínez, Mikel Carrillo, Marcos Sierra, Blanca Lausín (+0,10) por buen comportamiento y colaboración en clase de taller de lengua.
    15 de septiembre
    Irene Cortés (+0,15) por saber las funciones del lenguaje
    Blanca Aramburo (+0,10) por saber la función emotiva.
    María Martínez (+0,15)por saber la función conativa.
    Alejandro Martínez (+0,10) por saber qué es un vocativo.
    16 de septiembre
    Mar Antoñanzas (+0,20) por describir bien la pintura de Cervantes "Venus del Espejo".
    Paula García Cortés (+0,15)por describir bien la pintura "¡Y dicen que el pescado es caro!".
    19 de septiembre
    Sergio García (0) No hace nada en clase, ni aunque se le pregunte que vuelva a decir lo que acaba de oír.
    María Martínez (+0,10) Muy bien los tipos de enunciados.
    Irene Cortés (+0,10) Muy bien los tipos de enunciados.
    Mikel Carrillo (0) No hace ejercicios en cuaderno.
    María Martínez (+0,15) por describir la pintura "Discípulos de Emaús".
    21 DE SEPTIEMBRE
    Mikel Carrillo (0)No hace ejercicios.
    Jefferson Trávez (0) No hace ejercicios.
    Marcos Sierra (0) No hace ejercicios.

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  4. JAVIER FATÁS
    LORENA SAMPERIZ (+0,20) Cuaderno
    MARÍA MARTÍNEZ (+0,20) Cuaderno
    CELIA JODRÁ (+0,20) Cuaderno
    ANA ALCOBER (+0,20) Cuaderno
    En general copian en los cuadernos el blog, pero lo hacen un ejercicio tras otro, sin que esos ejercicios puedan ser estudiados para un examen. No se trata de copiar, se trata de copiar para estudiar, dejando espacios entre ejercicios, anotando para qué sirve el ejercicio, es decir buscando en el cuaderno una utilidad para el examen

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  5. JAVIER FATÁS puntuaciones de la clase de hoy
    Luis Guillermo Gracia (+0,15) por análisis de la pintura de Manet "EL pífano". (+0,10)por realizar el ejercicio 1 de pág. 20
    Monica Aramburo (+0,20)
    Paula García Cortés (+0,15)
    Mar Antoñanzas (+0,10)
    Han analizado funciones y formas de discurso. Importante pregunta para examen.
    Carrillo (0) no ha traído material.
    Jefferson Trávez (0) no ha traído material.

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